Heladería con historia en Chascomús

Una heladería histórica en Chascomús: Iceberg

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En la esquina de Mitre y Mendoza, entre el centro comercial y la laguna, se encuentra Iceberg, una heladería y cafetería con más de dos décadas de historia que forma parte del paisaje cotidiano de Chascomús. Su dueña, Natalia García, abrió el local con apenas 18 años, sin imaginar que aquella aventura sería el comienzo de una historia de esfuerzo, crecimiento y amor por su ciudad.

“Tenía 18 años y había dejado de estudiar, así que tenía que hacer algo sí o sí. Con ayuda de mi familia abrí una heladería. Le dije a mi mamá que iba a abrir dos o tres temporadas y después ver cómo seguir”, recuerda Natalia entre risas.

La historia de Iceberg, hoy reconocida como una heladería histórica en Chascomús, comenzó en septiembre de 2001, cuando Natalia se acercó al dueño de La Sorbetière, en La Plata, en busca de una oportunidad. “Primero me miró con desconfianza, pero después me dio la posibilidad de vender sus helados. A partir de ahí, tenía que manejarme sola”, cuenta. Con un préstamo y mucho trabajo, armó su primer local en la esquina de Lastra y Alsina, y usaba una habitación en la casa de su abuela como depósito.

Cinco años más tarde, el negocio se mudó a un local más grande en la calle Mitre, donde funcionó durante ocho años hasta llegar a su ubicación actual, Mitre 248. “El dueño de la inmobiliaria que funcionaba ahí se jubilaba y cerraba. Le propuse que modificara la casa para hacer un local comercial y mudarme. Un día vino y me dijo que estaba trabajando con arquitectos para hacerlo, y así llegamos a este hermoso lugar en el que seguimos hoy”, recuerda con orgullo.

Salón de la Heladería Iceberg en Chascomús
Salón de la Heladería Iceberg en Chascomús

Creciendo junto a sus vecinos

Desde sus inicios, Iceberg se convirtió en un punto de encuentro para los chascomunenses. La relación de cercanía y confianza con los clientes es una de las características más valoradas.

“Para mucha gente de Chascomús, salir a tomar un helado o un café es ‘ir a lo de Nati’. Me conocen de toda la vida porque soy una vecina más como ellos. Ya sé qué vienen a buscar: quién necesita sin TACC, quién lleva sin azúcar, y hasta qué gustos van a elegir”, cuenta Natalia.

Esa conexión con la comunidad fue clave para sostener el negocio durante más de dos décadas. Si bien el turismo es un gran aliado durante la temporada, el hecho de ser elegido por los vecinos es lo que lo hizo crecer a lo largo de los años. “El turismo ayuda un montón, pero para sostenernos tantos años fue muy importante estar bien asentados acá, como un comercio de referencia para toda una ciudad”, explica.

Helado en Iceberg - Chascomús
Helado en Iceberg – Chascomús

Una historia de sabores

Uno de los secretos del éxito de Iceberg está en sus productos: helados de sabores intensos y textura cremosa, servidos en cucuruchos o vasos bien cargados. Las paletas heladas, de múltiples sabores, son las preferidas de los chicos, mientras que los postres helados para llevar son un clásico de las familias.

La cafetería también ocupa un lugar importante, con opciones dulces y productos locales que acompañan tazas con café recién molido. Aun así, el helado sigue siendo el protagonista, incluso en los meses más fríos. “La cafetería acompaña muy bien, pero el helado es el producto más pedido todo el año”, asegura Natalia.

Otro aspecto que distingue a Iceberg es su compromiso con la alimentación inclusiva: ofrece una amplia variedad de productos sin TACC, tanto en heladería como en cafetería. Casi todos sus sabores son aptos para celíacos, y también cuentan con opciones sin azúcar. “Tenemos muchos clientes que nos eligen por eso, tanto vecinos como turistas”, destaca la dueña.

Heladería y Cafetería Iceberg
Heladería y Cafetería Iceberg

Experiencia local que enamora a turistas

Para quienes visitan Chascomús, Iceberg es una parada obligada. Su ubicación privilegiada, entre el casco histórico y la laguna, es ideal para disfrutar de un cucurucho durante una tarde de paseo. La calidez del local, el trato familiar y la atención personalizada hacen que cada visita se sienta como volver a un lugar conocido.

Hoy, Iceberg se encuentra en plena renovación. Natalia adelanta que están preparando un patio interno con mesas y sillas para disfrutar de meriendas y helados en un espacio abierto, íntimo y adaptado a todas las estaciones.

Aquellas tres temporadas que Natalia prometió a su madre se transformaron en 24 años de historia, y todo indica que la heladería Iceberg en Chascomús seguirá siendo parte del paisaje y la memoria afectiva de locales y visitantes por muchos años más.

Instagram @heladeria_iceberg

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